La magia de la Biofilia: integra la naturaleza en tus espacios y mejora el bienestar de tus equipos

“Si le pides a alguien que cierre los ojos y se imagine un espacio en el que se sienta relajado y cómodo, elegirá espacios rodeados de naturaleza: con agua, hierba, árboles, montañas, cielos azules. Siempre se piensa en eso, lo que demuestra que la naturaleza nos hace sentir bien”




Lo dice el arquitecto británico Oliver Heath en una entrevista en exclusiva en La Vanguardia. Heath es impulsor del llamado diseño biofílico, una corriente de la arquitectura que apuesta por restablecer los vínculos entre la naturaleza y el ser humano.


¿Qué es el diseño biofílico?


Hoy las personas están cada vez más aisladas de los sistemas y procesos naturales. Por eso, si imitamos estos entornos naturales en el lugar de trabajo, podemos crear espacios plenos de experiencias emocionales positivas. A menudo no nos tomamos el tiempo suficiente para sumergirnos en la naturaleza o para apreciar los sistemas vivos que existen a nuestro alrededor, por lo que es vital que los incorporemos a nuestros entornos cotidianos.


“Cuando pienso en los espacios, las plantas son parte de mis diseños. Me apropio del espacio y percibo lo que me genera para luego comenzar a crear. Se trata de un mix entre lo que desea el talento y lo que necesito estratégicamente incorporar en ese espacio de trabajo para que se convierta en único y acompañe el bienestar general del equipo”, señala Nicolás Manrique, co-CEO DE Psquared.


Los 3 principios básicos de la Biofilia en el Diseño:


Estos son los elementos fundamentales que detalla el especialista Oliver Heath:


  • Introducir elementos de la naturaleza. Por ejemplo, ventanales con vistas a elementos naturales como montañas, agua, cielo; o la presencia de plantas o jardines verticales en el lugar de trabajo. También pueden introducirse sonidos (agua, música) u olores naturales, además de elementos estimulantes con movimiento, como cascadas de agua. Es muy importante tener contacto con el aire fresco, bien a través de ventanas que se puedan abrir, o de terrazas. Otro punto importante, a menudo no tenido en cuenta, es la conexión biológica con los cambios estacionales, que pueden percibirse con la introducción de plantas autóctonas que crezcan según la estación del año.

  • Emplear análogos de la naturaleza. “Mejorar nuestra conexión con las formas de la naturaleza, con las plantas o los árboles no tiene por que ser con elementos naturales, también hay elementos artificiales que las recrean”, dice el arquitecto. Emplear colores en la gama de los de la naturaleza, puede evocar elementos naturales y crear el mismo efecto en el ser humano. También se logra el mismo efecto con materiales como la madera, la lana, el cuero o la piedra.

  • Crear espacios naturales. “Zonas excitantes, que te animen a pensar, a ser creativo, y otras en las que te puedas relajar”, resume el especialista. Se trata de generar espacios en los que den ganas de trabajar y que estimulen sensaciones positivas según el contexto. Por ejemplo, zonas de relax o lectura con amplios ventanales para los momentos de reflexión. Y una vista despejada que dé una sensación de amplitud y libertad.


El impacto de la Biofilia en los espacios de trabajo:


“Espacios agradables, luminosos y con adecuada combinación de los colores, las texturas, el diseño son los que elijo crear. Impactan en el bienestar físico y emocional de los equipos de trabajo, atraen talento y lo enamoran de su lugar de trabajo. Cuando esto sucede el espacio se convierte en una inversión”, afirma Manrique.